lunes, 2 de junio de 2014

Cuando...


Cuando hoy te necesita
Cuando mañana ya no estás

Cuando el día llora
Cuando tú lloras

Cuando estamos lejos
Cuando el cielo deja de ser azul

Cuando pienso cómo pudo ser
Cuando pienso qué pude hacer

Cuando el tiempo pasa
Cuando ya nadie pregunta

Cuando abre su conciencia
Sigue viva tu presencia.

domingo, 6 de abril de 2014

Te recuerdo

La frustración resuena en una arcada infinita invadiendo un mundo que ya está lejos respirando un aire cargado y denso sin oxígeno. Destrozo mis nervios a cada suspiro, siento los ruidos sudando en delirio. No queda fuerza en mis brazos dormidos ni leve esperanza en mi rostro afligido.
Te recuerdo, sí. Pero como algo perdido, lejano y sombrío.

jueves, 29 de noviembre de 2012

EL CAPITALISMO MATA

Amaia Egaña -quien se arrojó desde la ventana de su vivienda antes de ser desahuciada- es la última consecuencia de un sistema bárbaro e injusto para las personas. Es la última consecuencia de un sistema creado para las corporaciones. Curioso cuanto menos es que en un mundo absolutamente materialista el régimen se base en fortalecer algo que ni siquiera es físico, pensándolo bien, que ni siquiera existe. ¿Qué son bancos y empresas comparados con la vida? Bajo mi perspectiva, nada en absoluto. Ahora, en un acto de populismo de lo más hipócrita y miserable, los partidos urgen cambiar la ley para frenar los desahucios. Parchearán de nuevo una ley impopular para limpiar su imagen, aunque a estas alturas de la película el maquillaje no sirve de nada, ya que no tapa el olor a podrido del capitalismo que unos y otros defienden. Con la tasa de suicidios por las nubes, 500 familias arrancadas de su hogar cada día, el paro en cifras catastróficas, millones de personas bajo el umbral de la pobreza, etc, etc, etc... Ni es crisis, ni es estafa. El problema se llama capitalismo. Y no está en quiebra ni mucho menos, únicamente está enseñando su verdadera cara, dejando un rastro de muerte a su paso.

martes, 3 de julio de 2012

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Observa lo que soy sin prejuicios
mira mi cuerpo desnudo ante tí
lo que soy es lo que tengo
antes de esto
ni me odies ni me ames.

miércoles, 2 de mayo de 2012

SITUACIÓN CRÍTICA


La situación en la ciudad parece ser más crítica a medida que pasan los días. La gente se amontona en largas filas a las puertas de oficinas de empleo y organizaciones de caridad. La policía controla cada centímetro de calle, al menos eso nos quieren hacer creer. Hoy parece que ni el Sol está dispuesto a salir, la luz del día es triste y gris, como las miradas que nos encontramos al caminar. Dicen en la tele que todo esto pronto mejorará pero sabemos que caemos en picado y que no nos vamos a salvar. Cruzado el punto de no retorno no hay vuelta atrás. En los pueblos la realidad tampoco es demasiado halagüeña. El salvaje capitalismo destruye a los pequeños productores imponiéndoles unos precios de venta que en muchos casos no alcanzan para cubrir gastos. Es por esto que se ven obligados a vender sus terrenos a grandes terratenientes que les esclavizarán para el resto de sus días. La situación de nuevo es crítica. Millones de personas explotadas por el Gran Engranaje. Sin opción alguna de escapar. Muchos lloran, otros rezan y unos cuantos más destruyen su cuerpo y su cerebro llenándolos de tóxicos en un vano intento de evasión. Evidentemente esto no soluciona nada. De todas las ventanas que nos rodean solo en una se puede ver la luz, y ésta es la de la acción colectiva. En el marco en el que nos encontramos actualmente la individualidad únicamente empeora el estado de la cruda realidad, haciéndola aún más hostil para la gran mayoría. Juntando la fuerza de quienes queremos que este mundo sea un buen lugar para vivir y disfrutar quizás consigamos que el Sol vuelva a salir más grande que nunca.

Soledad en la sobrepoblación





Personas y personitas que caminan muy deprisa, pensando en alguna meta en el puerto de las falsas ilusiones. Coches, motos y autobuses dejando un rastro de consecuencias nefastas para la vida.
Ruido. Humo. Desorientación.
No sé donde estoy y tampoco recuerdo el sitio del que salí. Tengo la sensación de haber estado dando vueltas y vueltas sobre mí mismo, andando en círculo y rodeado de una sombra que inunda cada centímetro de este extraño y desolador lugar. Un anciano se acerca y me pregunta la hora. Mi respuesta es seca, brusca y maleducada. El hombre se va murmurando enfadado. Estoy tan solo que ni siquiera soporto el contacto humano. Pero eso aquí es lo normal. Miles de individuos se cruzan diariamente rozándose, pero no se ven. Son pasto de unas llamas infinitas devoradoras de sueños. El mundo es un volcán, y nosotros, la lava que lo arrasa todo.